Reciclar residuos de tu hogar, 3 recetas

En el Día Mundial del Reciclaje te sugerimos pequeñas acciones para lograr grandes cambios.

Abono con residuos orgánicos 

Las cáscaras de papa, zanahorias y otros desechos orgánicos domésticos se pueden transformar en abono para tus plantas o  para un huerto urbano gracias al compostaje.

Para hacerlo prepara un recipiente (tacho, cajón, bote hondo) o cava un hoyo en la tierra, añade por capas los residuos orgánicos intercalando con tierra u otro elemento secante. Este proceso puede durar entre tres y cinco meses. En este video aprende el paso a paso

Una nueva oportunidad para el aceite sucio

Un litro de aceite usado puede llegar a contaminar hasta 40 mil litros de agua potable.  Al desecharlo por sumideros, causa obstrucción de canales de desagüe. Frente a esto, ¿qué hacer? El aceite de cocina es un elemento al que se le puede dar una segunda vida.

Para reutilizarlo, primero debes colar los residuos que te quedan de las frituras y depositarlo en un envase de vidrio o plástico con tapa. Esta materia prima sirve para hacer jabones y velas caseras.  Si no tienes tiempo para ello, puedes acumularlo y entregarlo a empresas recicladoras especializadas. Por ejemplo, Uco Bolivian Oil, que opera en Santa Cruz, La Paz, Cochabamba, Oruro, Trinidad, El Alto y Potosí. La empresa recoge a domicilio a partir de 20 litros y paga un boliviano por litro. Consulta al 62207375.

Con el reciclaje de plásticos, botellas y cartón puedes aportar al cuidado de medioambiente, porque estos recursos pueden convertirse en materia prima para nuevos productos.

Reciclar estos elementos conlleva también ahorro de energía, agua y reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Si quieres aportar con un granito de arena, puedes empezar separando los residuos en casa. Para esto es recomendable que tengas contenedores  especiales, que pueden ser bolsas de color, para residuos orgánicos e inorgánicos. Reúne el material y déjalo en el punto de reciclaje más cercano.

Si estás en Santa Cruz, haz clic aquí para ver la lista que elaboró la Fundación Amigarse

El aceite quemado se recicla y sirve para hacer biodiesel

¿Qué pasa con el aceite en el que fritó las papas en Bolivia?

La mayoría deciden tirarlo por el lavaplatos, alcantarilla, quemarlo, dárselo a algún animal. Pero estas prácticas  resultan contraproducentes. Su mala disposición causa obstrucciones en las tuberías, produce efectos negativos en la regeneración de quebradas, ríos, fauna y flora. Además, genera problemas en las plantas de tratamiento de agua que requieren procesos más costosos. Buscando evitar que se haga una mala utilización del aceite usado surgió UCO.

Empresa líder en Bolivia que se encarga de recolectar y reciclar el aceite generado en los  restaurantes para transformarlo en materia prima, utilizada en la fabricación de biodiesel, jabones, etc.

Protegiendo el medio ambiente, generando un desarrollo sustentable del mismo

Dennis Villegas, explica que su responsabilidad es social y medioambiental evitando que el aceite sea revendido en el mercado negro para consumo humano. El titular de UCO Bolivian Oil explica que el aceite debe ser usado moderadamente para que no sea peligroso para la salud humana. UCO se encarga de ir a recoger el aceite usado y almacenarlo para acopios, retirándolo de los restaurantes.

«Buscamos capacitar a las personas en los hogares e industrias a hacer una disposición adecuada del aceite de cocina después de ser usado»

Para conseguir  mayor cobertura y divulgación UCO tiene presencia en Santa Cruz, La Paz, Oruro y Cochabamba, desarrollando alianzas estratégicas con  restaurantes. «En el tema ambiental las personas son muy irresponsables. Nosotros los estamos educando para que entreguen el aceite, porque la gente no tiene ni idea que este se recoge y se recicla en todo Bolivia», dice Dennis Villegas

Todos los días UCO hace recolección y semanalmente recoge toneladas de aceite.

«Estamos propagando nuestro servicio para estar estar en todo el país».

 by: Bitsgrafia.com

‘El aceite nuestro de cada día’ Problema Medioambiental

Empanada frita con café para el desayuno, asaditos con yuca a media mañana, cuarto de pollo a la broasted al mediodía y una salchipapa a la hora de la cena… las frituras proliferan en nuestro medio y para muestra basta un botón. El Pollo Moderno, un local de venta de pollo a la broasted, genera entre 100 y 150 litros de residuos de aceite por sucursal a la semana (son dos locales en total). 

Lo que se traduce, en promedio, desde 800 hasta 1.200 litros al mes. ¿A dónde va a parar el aceite que ya fue usado para freír alimentos? ¿Cuánto residuo de este tipo generan los restaurantes, patios de comida, cadenas de comida rápida, hoteles y los hogares?

En Santa Cruz no se sabe a ciencia cierta cuánto residuo de aceite se produce, no hay datos, como tampoco los locales lo revelan. En el caso del Pollo Moderno, no hubo reparos para dar la información porque ellos son uno de los pocos que entregan el residuo que generan a una empresa que lo acopia para enviarlo a Europa donde se lo recicla y se lo transforma en biocombustible.

¿Qué hay del resto? ninguna fuente consultada se anima a sugerir algo, fuera de grabación dicen que lo tiran al lavaplatos o a la calle. Hay quien da a entender que los más livianos de conciencia usan ese aceite (no recomendable para seguir consumiendo) para fabricar salsas secretas y hasta para bañar de aceite los tallarines con que se suelen acompañar los pollos chinos de las zonas populares. Otros aseguran que venden el aceite ya inutilizable, porque rindió para unas 20 frituras y se tornó oscuro, a personas que los visitan de tanto en tanto y le aseguran que lo utilizarán para la elaboración de jabones y detergentes. Estos suelen comprar en Bs 2 cada litro, pero son gente poco formal, que a ratos aparece y a ratos se pierde.

Ana, que antes fue supervisora de un catering cuenta que una empresa recogía el aceite cada semana y se le pagaba con tal de deshacerse de él. Ahora que trabaja por su cuenta y tiene un snack lo tira por una rejilla que se ha instalado en su casa. Dice que antes de eso, lo cola de restos de harina y otros ingredientes de cocina, lo mezcla con un poco de agua y lo vierte al drenaje. En otras ocasiones lo junta para regalarlo a un vecino que lo lleva a los privados de libertad en Palmasola, donde usan los restos de aceite de cocina para elaborar jabones.

Aceite que contamina

La mayor parte del aceite que ya no se usa en los hogares va a parar al lavaplatos. Pero las que son expertas de la cocina saben que con el tiempo se termina dañando el drenaje, pues ese aceite denso se va pegando a los tubos de la cañería que cada vez se van haciendo más angostos hasta que se tapan del todo y se produce un rebalse.

Estudios internacionales de movimientos ecologistas afirman que un litro de aceite vegetal contamina mil litros de agua. “Los aceites vegetales despiden una cantidad de ácidos saturados y eso mezclado con el agua desemboca en algún lado y mata todo lo que encuentra a su paso. Y si ese aceite se va con la basura se mezcla con el lixiviado y el daño no es menor”, explica Henrry Villegas, gerente operativo de Green Side, empresa de recolección de aceite vegetal usado, que fue la única que habló del asunto sin reparos, pues acopiar ese aceite que nadie quiere es su negocio, aunque Villegas se apresura a aclarar que no se trata de una empresa de lucro, sino más bien de un ente que canaliza la Responsabilidad Social Empresarial de petroleras que, de entre un abanico de opciones, optan por invertir en la elaboración de biocombustibles amigables con el ambiente.

En Europa la media de residuos de aceite vegetal es muy baja (en España, por ejemplo, cada persona genera entre 4 y 5 litros al año y en los Países Bajos, apenas medio litro al año), mientras que en Latinoamérica es casi el triple. Por eso Green Side, apoyándose en una investigación de Swiss Contact (que en Bolivia está apoyando a los actores locales para implementar soluciones prácticas para el reciclaje y la gestión de aguas residuales) maneja el dato de que cada boliviano genera aproximadamente 14 litros de residuo de aceite vegetal al año.

Cupo de despacho

En Santa Cruz Green Side trabaja con licencia ambiental y de funcionamiento hace como año y medio. Tiene entre sus clientes a cadenas de comida rápida como Burger King, KFC, Toby, Hot Burger, Hooteres y Kingdom, para quienes el aceite sobrante era realmente un problema. “Nos dijeron que tenían que pagar para deshacerse de este desecho”, relata Villegas, a tiempo de contar que en Santa Cruz la estrategia que han adoptado es pagar entre 80 centavos y Bs1 por litro de aceite inutilizable, pues de otra forma no alcanzaban a cumplir su cupo, pues al mes deben despachar 24.000 litros que se van en contenedores a Europa. “Hemos llegado a mandar 32.000 litros al mes. En Cochabamba reunimos 42.000 y en La Paz 16.000, aproximadamente, aunque en este último lugar hemos logrado un convenio con la Alcaldía, que ha dotado de bidones a los patios de comida y nosotros por cada 20 litros de residuo de aceite les entregamos uno nuevo”.

En total, Green Side reúne unos 90.000 litros al mes del país, cantidad que Villegas estima que apenas representa el 5% de lo que realmente se genera.

Luego de recoger el aceite la empresa certifica a sus clientes de que están teniendo una buena práctica con este residuo. Y, a través de un software el cliente puede acceder a sus datos de recojo y podrá gestionar sus informes. El aceite recogido es acopiado en una planta en Warnes donde se hace el llenado de los contenedores que se van a Europa, en donde se hace el proceso de reciclaje y conversión en biocombustible que usan principalmente en maquinaria pesada en estos países.

A la fecha Green Side tiene 40 clientes regulares, entre grandes, pequeños y medianos. Algunos son semanales, quincenales y mensuales. “Hay unos 80 que nos han abandonado, en algún momento recogimos sus residuos, luego recibieron una mejor oferta económica y se fueron. Y tenemos unos 180 clientes registrados, que aparecieron alguna vez. A nivel nacional tenemos registrados 700 clientes, de los cuales un 50% permanece entregándonos aceite”, refieren.

¿Quién controla el aceite?

Juan Carlos Coronado, de la Unidad de Salud Ambiental, dependiente del Sedes, afirma que se hacen controles con visitas de inspectores a los restaurantes y fábricas donde hay frituras, pero a la vez reconoce que no tienen medidor electrónico para verificar si el aceite que se está usando ya está quemado o no.

“Nuestra unidad lleva dos años de funcionamiento, tenemos 33 inspectores que a diario están en la ciudad y también trabajan a denuncia. Si ven un restaurante que echa a la calle el aceite lo notifican. Luego se le hace llenar un compromiso para no volverlo a hacer y que demuestren con qué empresa van a trabajar (para deshacerse del aceite usado)”, por último, el departamento de Asesoría Legal le entrega una multa de acuerdo a arancel, explica Coronado.

A su vez, adelantó que a más tardar en un par de meses su unidad va a firmar un convenio con una multinacional de recojo y conversión de residuos de aceite de cocina para que cada vez, en operativos con Inocuidad Alimentaria y Salud Ambiental, se verifique el estado del aceite con el que se cocina y se logre que los locales entreguen el que ya no sirve para su uso en galones para su futuro reciclado.

¿Qué se hace con el aceite usado?

Se trata de un residuo de gran riqueza. En su composición aparecen importantes recursos materiales y energéticos, que permiten al aceite usado ser valorizado en su totalidad y utilizado como materia prima para la fabricación de nuevos productos.

Regeneración

El proceso consiste en eliminar el agua, aditivos, metales pesados y otros sedimentos del residuo para obtener una base lubricante válida para su reformulación en nuevo aceite lubricante, lo que contribuye a un notable ahorro de materias primas en la producción de nuevos aceites. 

Valorización energética

Tratamiento físico-químico de descontaminación del aceite usado que posibilita su posterior uso como combustible industrial, aprovechando su poder calorífico en centrales térmicas de generación eléctrica, cementeras, papeleras, equipos marinos, etc., evitando con ello la utilización de otros combustibles tradicionales como el fuel óleo.

Reciclado

El aceite usado también se puede someter a un reciclado material, siendo válido para producir otros materiales como betún asfáltico que luego se usa para telas impermeabilizantes o en el asfaltado de carreteras, pinturas, tintas, fertilizantes o arcillas expandidas.

¿A dónde va a parar tu aceite usado?

El aceite es uno de los ingredientes más usados para la preparación de diversos alimentos que consumimos a diario. Este alimento representa una excelente fuente energética y diversos nutrientes sobretodo si hablamos de los aceites de origen vegetal insaturados como el de girasol, maíz y soya, entre otros. Muchas veces luego de procesos como la fritura desechamos fácilmente los residuos en el lavaplatos, pero alguna vez te has preguntado ¿a dónde va a parar tu aceite usado luego de salir por el desagüe?

Un solo litro de aceite usado puede llegar a contaminar hasta 1.000 litros de agua y al desecharlo por el desagüe contamina directamente las aguas subterráneas, los ríos y los mares, tapona los sistemas de alcantarillado y bloquea los flujos de agua. Todavía no tenemos una cultura de reciclaje de este residuo y por esta razón, el día de hoy considero muy conveniente que hablemos de ciertas pautas para su manejo y disposición final:

1. Para empezar es importante, dar un buen uso al aceite para evitar problemas de salud: evitar el humeo del aceite (el calor excesivo satura el aceite), secar los alimentos antes de la fritura (la humedad acidifica el aceite), filtrar para retirar partículas quemadas (alteran características sensoriales y fisicoquímicas).

2. Se debe tener claridad en el tiempo máximo de vida útil de tu aceite. Los expertos recomiendan que los aceites vegetales, deben usarse máximo tres veces en el ámbito doméstico. En establecimientos y buscando salvaguardar la salud de los consumidores, el cambio es obligatorio mínimo una vez por semana. Estos tiempos pueden variar dependiendo los tipos de alimentos que se frían y los cuidados que se haya tenido con el aceite.

3. Una vez se ha finalizado el tiempo de vida útil del aceite es imprescindible evitar disponerlo por los desagües. Para esto es necesario dejar que se enfríe por completo y en lo posible filtrar con una tela o malla para liberarlo de compuestos orgánicos que puedan descomponerlo

4. Debes empacarlo en recipientes limpios, preferiblemente en envase plastico (PET), puede ser el envase original y cerrar por completo

5. Ubicar puntos estratégicos donde realicen acopio de aceites. La mayoría de centros comerciales  ya incluyeron contenedores especiales para este residuo, así como para el resto de residuos que no podemos reciclar fácilmente en el hogar (pilas, bombillas, etc). Para cantidades más grandes que las generadas en el uso doméstico, las empresas pueden recoger tu aceite con una programación establecida.

6. El destino final de tu aceite junto con el de otras personas será para un proceso de reciclaje. Puede ser usado por ejemplo, para la elaboración de biocombustibles, que reducen casi en noventa por ciento las emisiones de gases efecto invernadero a la atmósfera, comparado con los combustibles tradicionales

Como te puedes dar cuenta, desechar correctamente tu aceite usado es súper fácil, con estas sencillas medidas no sólo se disminuirá el impacto negativo que se genera hacia el medio ambiente, sino que además evitaremos que una sustancia tóxica pueda ser nuevamente usada y comercializada a más bajo costo para la preparación de alimentos, así que ¡A cuidar el Cuerpo y el Planeta!

por: Lorena Guzmán Bernal